miércoles, 2 de noviembre de 2011

Breve resumen del libro

Convertidos a la vez en best sellers y referentes obligados de la narrativa argentina contemporánea, los libros de cuentos de Fontanarrosa siempre generan mucha expectativa. En este nuevo volumen, su doceavo para Ediciones de la Flor, el reconocido escritor rosarino (y paralelamente, dibujante y humorista) ofrece una veintena de relatos en los cuales perfecciona muchos de los caminos característicos de sus cuentos, y se aparta maduramente de otros.
Una nueva faceta que trabaja, es la de situar a hombres comunes en situaciones extraordinarias. Es así como grises personajes de clase media se ven inmersos en situaciones revolucionarias en la selva ecuatorial (“El discípulo”), o haciendo temblar la firmeza de las decisiones políticas del Pentágono norteamericano (“Retiro de Afganistán, ya”).
En “Cuando se lo cuente a los muchachos”, desmenuza esa manía de los hombres argentinos de vivir pendientes de qué dirán de sus pares. Una variante de aquel "axioma" de Caloi (en boca de su personaje Dolínades) que reza que “todo lo que hacen los hombres en la vida es para levantarse minas”; al que podría agregarse “y para contárselo a los amigos”.
Otra punzada despiadada hacia los hábitos de la clase media empobrecida es “Bahía Desesperación”, que entre vientos patagónicos que hacen desaparecer animales y arenas amenazadoras, es capaz de deprimir a aquellos veraneantes que no gocen de un clima benévolo en este inestable verano 2006. Pero el autor no se encasilla en el costumbrismo de clase media; el mundo del hampa también hace su aparición, en “El Chileno” y “Sopapo y Milanesa”.
La parodia ocupa un lugar menos relevante en este tomo, pero aún pueden encontrarse humorísticas recreaciones de géneros históricos y eruditos; buscando el absurdo de unir lo no-cotidiano con lo cotidiano. El resultado, son cuentos como “El sueño del General Cornejo”. También se parodia a la investigación antropológica, con “Leyendas del Litoral”, o esas raras biografías a las que el autor nos tiene acostumbrados, esta vez con “Sara Susana Báez, poetisa”. Allí aborda el campo literario desde el visiones extravagantes, algo que exaspera más aún con “El especialista, o la verdad sobre El Aleph”, que mediante su protagonista (un investigador japonés) aporta una cuestionable hipótesis sobre la obra de Borges.
El deporte sigue presente, y a los clásicos relatos de fútbol semi profesional atravesados por el lenguaje del periodismo deportivo, se suma el básquet (deporte que practicaba el padre del autor), invadido por insólitos personajes de cuentos de hadas en “Hans, el gigante”.
Finalmente, Fontanarrosa siempre reserva un lugar para sus entrañables conversaciones de café. Esta vez, desmitifica esa idea popular de que los comensales se juntan para arreglar el mundo en una mesa de un bar, haciendo una saludable defensa de las conversaciones triviales y las gastadas.
Desde la nostalgia hasta el ridículo, el autor atraviesa una innumerable cantidad de escenarios, épocas históricas y personajes disímiles. En la mayoría de estas situaciones, aborda una mirada aguda y lúcida sobre el mundo masculino y sus códigos, que a fin de cuentas, nos enseñan lo importante que es ser el “Rey de la Milonga”.



Comentario de Roberto Fontanarrosa y El rey de la milonga.

Estilo

Parte de la efectividad de este humor radica en la forma en que Fontanarrosa somete ciertos generos discursivos a objetos que les son ajeno y que por lo tanto los fuerza al disparate. Lucido detector del estilo y el lexico que caracterizan a algunos ambitos sociales, y eficaz en su reproduccion parodica, Fontanarrosa parece abandonar un poco la voluntad de retratar los habitos y las taras nacionales, protagonistas de su anterior libro, para orientar sus relatos hacia una busqueda de mayor desvario y más cómico, aspecto que se logra gracias a su mas detallada concentración sobre los discursos. Así, el registro del informe periodístico de investigación es usado para derivar en temas tan raros, tan delirantes como la presencia de "Gnomos en Bariloche" (incluyendo las voces de academicos, lugareños y técnicos castrenses) o la fuga desde un lastimoso circo de un payaso salvaje que termina tomando rehenes en una granja ("Sopapo y milanesa"). En este registro entran tambien dos buenos relatos del volumen: el que narra la investigacion de un semiologo japones sobre el cuento "El Aleph" de Borges y sus insolitas conclusiones vinculadas con la empresa Hitachi ("El especialista"), y el que describe la progresiva vida de un jugador de futbol a causa de su extrema intelectualización de las jugadas ("El pensador").

Roberto Fontanarrosa

Escritor, humorista, ilustrador. Fontanarrosa no sólo dejó una marca única en la cultura popular argentina: la redefinió como ningún otro intelectual pudo hacerlo en muchas décadas